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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

viernes, 14 de julio de 2017

Razonable


Hoy no es un día cualquiera,

lo veo en la ventana, que se mueve

queriendo imitar el vuelo de un pájaro

en cielo abierto de un momento a otro

por nubes de carbón en su diamante.


Hay moscas quietas

una calma con el brillo de un sonido

aplastado por el peso de sus varias dimensiones

una ofensa sorprendida a la razón

del sedimento y yo amanso

la marea del oxígeno y mantengo

sobre el suelo equilibrios aprendidos

de los árboles

y nada tiene importancia

salvo este día

que no es como los demás












miércoles, 5 de julio de 2017

Los nadie


    No pretendían que fuera un hogar, pero les hubiese gustado llamarle casa. Eran exactamente lo que nadie quiere cerca. Unos les tenían lástima, o eso parecía, pero al menos los dejaban en paz; otros sentían contra ellos una rabia tan irracional, que era capaz de atravesar las paredes de aquel edificio ocupado. Quien más los visitaba era la policía, pero sin uniforme, como el que llama a la puerta de su abuelita para tomar un té por la tarde, pero sin abuelita, sin té y sin la relajación de la que se disfruta en una amable reunión de familia. Además, aquellos sabuesos, gendarmes, centinelas de la ley y el orden que recorrían los bares de los alrededores con chupas de cuero y una mano siempre ocupada en ser el recipiente de la mezcla de tabaco y haschís que con ayuda de la otra mano no tardaban en dar forma cilíndrica, gracias a un papelillo de liar, solían llegar por la noche. Hubieran podido ser algo más discretos, buenos investigadores de lo paranormal, como les enseñaron en la academia, pero les podía un cierto complejo de superioridad, surgido quizá de la necesidad de adormecer su mala conciencia, un orgullo malsano de separación entre ellos y aquello, un soterrado desprecio que en ocasiones dejaban caer sobre el suelo del pasillo, poblado de habitaciones a ambos lados de su larguísimo trayecto, de los que en algún sitio tenían que vivir. 

Cuando se iban, los ocupantes de aquel edificio abandonado a su suerte desde hacía más de treinta años, un edificio que nunca importó a nadie, hasta que llegaron ellos, pensaban cómo sería el final. Podría tratarse de un incendio, una redada antiterrorista, el ataque de un OVNI o una plaga de sensatez que les contagiase el partido político de izquierdas que quería controlar el barrio poniendo al lumpemproletariado a barrer iglesias y a dieta de vicios. 

Lo seguro era que no tenían salida.














lunes, 3 de julio de 2017

Peso atómico del plomo


Tipo igual a su sonido

timbre anuncio y trece palmos

de barro en cada suela.


La sonrisa es sólo un gesto,

el tacto sugiere el tono ceniciento

del ruido que no cesa en nunca sincronías

con el caos y las preguntas.


Y quiere eso,

hacer del miedo explosiones contra una impermanencia

gelatina,

hundir las ganas de ser niño sobre el aire

del escalón número cinco,

no soñar con astros guerrilleros que galopan en defensa

de caminos esperando.

¿Qué monstruo pateó su castillo de arena?












sábado, 24 de junio de 2017

Ese recuerdo


Me sitúa en el impacto 

de la mitad de la caída.

Su maldición consiste en la transitoria eternidad 

del desconsuelo,

como un marino pensando quién se comerá su cuerpo

sobre una balsa de medusas.

Se impone, nadie le pidió que saliera de la cueva,

surge por sorpresa y asusta y 

parece un cráneo vengativo arrojando aliento helado 

con la negra luz de sus dos cuencas vacías.

Es una guadaña espantando a las flores.

Me da igual aquel día que se empeña en recordarme,

los hechos, los detalles, desarrollo y resultado,

pero no quiero sentir de vez en cuando algunas veces

a la muerte presumiendo, arrogante,

de caprichos satisfechos.

Me gustaría decirle que no es así

como se hacen las cosas.

















viernes, 16 de junio de 2017

Equivalencia


Si me baja al suelo una amenaza

(los teléfonos se nutren de voces alarmantes)

y suprimen por decreto el día

treinta y cinco de un septiembre denunciado

por hombres con su dedo y por mujeres

a la moda de Londres o allá donde

la guerra gane el premio y luego

detienen mi marcha y me llevan

a una vida sin grietas por las que colarse,

seguirá sin gustarme la vida

que te mata con tus propias manos;

prefiero cuando llueve casi

y tigres nuevos nacen

y la libertad se abre

a toda la extensión de la palabra,

porque entonces no puedo y no quiero

tienen el mismo sentido.

















viernes, 9 de junio de 2017

Mineral de hierro


Se adelanta el ave a cada bala y

guarda ramas para el nido en la mesa del invierno

vuelo ancho de estructura simultánea sobre el símbolo edificio

semejante a un sol enfermo 

mientras luce flor de encina

la nuca del rayo verde.

Y dirás que no se parece lo que canto

al arrullo que modulan los fantasmas

y tendrás razón

durante un segundo elástico 

por mi para tu idea.


A la nana nanita,

a la nana del latido,

mi niña sueña con escarcha derretida,

a la nana nanita,

mineral de hierro.











miércoles, 31 de mayo de 2017

La visita


Un insecto se posa en la ventana.

Tiene antenas y ojos compuestos de otros ojos 

que envían lo que ven a su cerebro análisis 

de visiones antes de las consecuencias.

Le dice ese órgano complejo que está en la boca de un antro

de idioma impreciso,

frontera distraída donde flota una brisa que vuelve y avanza

sobre el tacto

de la tierra.

Que dentro existen agua y llama

y cactus en invierno y un círculo dentro

de doce puntos cardinales en rueda elástica color de mandarina.

Que allí viven seres extraños

haciendo de algo

un abrigo.

Entra.